Ilustres

ANCIANOS ILUSTRES

-       Cervantes, concluyo la segunda parte del Quijote en plena edad senil.
-       Verdi, compuso su Otelo a los 72 años y Falstaff a los 76.
-       Ingres , pinto La Source a los 76 años
-       Goya, tenia 70 años cuando pinto Los Fusilamientos y La Carga de los Mamelucos.
-       Galileo Galilei , descubrió las oscilaciones diurnas y mensuales de la Luna cuando tenia 73 años.
-       Clemenceau , tenia 77 años cuando fue llamado a presidir el Consejo de Ministros de Francia durante la Primera Guerra Mundial.
-       Platon y Kant , escribieron sus mejores obras durante la vejez.
-       Pablo Picasso, celebre pintor Español siguió pintando durante su vejez.
-       Rita Levi-Montalcini, Neurobióloga Judia Sefaradi, nacida en Itália. Premio Nobel de Medicina.








“Envejecer a la francesa, es sin alarde, sin ruptura, apenas dejando que el tiempo se asentara.
El cuerpo se aprovechó de mi distracción.

No sé cuándo decidió envejecer, porque lo hizo de forma silenciosa, casi elegante.
Un día yo era movimiento, urgencia, promesa. Al otro, continuidad.

No hubo un aviso claro ni un momento exacto.

El cuerpo fue cambiando mientras la mente seguía intacta, llena de planes, curiosidades y deseos. Las manos adquirieron historias, el rostro aprendió nuevos mapas, y el espejo empezó a reflejar a alguien que no llegó de repente, sino que fue convirtiéndose.

El envejecimiento no llamó a la puerta; entró mientras yo estaba ocupada viviendo.

Hay algo delicado en eso. El cuerpo no traicionó, solo acompañó el tiempo.

Se desaceleró donde antes corría, pidió cuidado donde antes exigía fuerza. No perdió dignidad, ganó lenguaje. Cada cambio empezó a comunicar experiencia, no declive.

Envejecer a la francesa es aceptar que el tiempo no necesita ser combatido, sino comprendido.
Es permitir que el cuerpo cambie sin que la esencia se pierda.

La mente sigue curiosa, la mirada atenta, el corazón disponible.

El cuerpo envejece, sí, pero lo hace con una elegancia silenciosa, como quien sabe que vivir es transformarse sin pedir permiso.”

AUTORIA :    Simone de Beauvoir